Nacidos delFuego
Una historia de familia, tradición y el amor por el pollo asado al estilo de Pátzcuaro.
El Origen
Un Viaje que lo Cambió Todo
Todo comenzó con un viaje a Pátzcuaro, la ciudad mágica a orillas del lago más alto de México. Caminando por sus calles empedradas, el aroma del pollo asado en vara sobre brasas de carbón nos detuvo en seco.
Ese olor, esa imagen del pollo girando lentamente sobre el fuego, esa primera mordida con la piel crujiente y la carne jugosa impregnada de achiote y naranja agria... fue una revelación.
Regresamos a Morelia con una misión: traer ese sabor auténtico, esa tradición michoacana, a nuestra ciudad. No como una imitación, sino como un homenaje fiel a la receta original.
Nuestro Proceso
El Arte del Pollo en Vara
Selección del Pollo
Trabajamos únicamente con pollos frescos de granjas locales de Michoacán. Sin congelados, sin conservadores.
Marinado 24 Horas
Cada pollo se marina durante 24 horas en nuestra mezcla secreta de achiote, naranja agria, ajo, comino y especias de la región.
La Vara de Madera
Ensartamos cada pollo en varas de madera natural, tal como se hace en Pátzcuaro desde hace generaciones.
Asado Lento al Carbón
Cocinamos a fuego lento sobre brasas de mezquite durante 2-3 horas. La paciencia es el ingrediente secreto.
Nuestros Valores
Lo que Nos Define
Autenticidad
Nunca comprometemos la receta original. Cada pollo es fiel a la tradición de Pátzcuaro.
Frescura
Ingredientes frescos todos los días. Sin atajos, sin conservadores, sin compromisos.
Familia
Somos un negocio familiar y tratamos a cada cliente como parte de nuestra familia.
Pasión
El fuego que enciende nuestras brasas es el mismo que sentimos por lo que hacemos.
No vendemos pollo. Vendemos una experiencia, una tradición, un pedazo del alma de Michoacán.